“Lo español” en clave americana: Ralph Lauren Primavera 2013

En tiempos de orgullos identitarios que llevan a discursos independentistas de carácter político y económico, la moda recuerda que el intercambio cultural entre grupos es una realidad inevitable. Las culturas nunca han sido autónomas y cerradas, pero menos en una era como la nuestra, caracterizada por el acercamiento de las sociedades distantes, la unificación de mercados y la difusión de prácticas culturales de manera generalizada. Ralph Lauren y su colección de primavera para el 2013 se suma a esta tendencia de la globalización al inspirarse en imágenes construidas sobre lo español dentro y fuera de nuestras fronteras.

La transculturalidad de los referentes estéticos a los que acude el diseñador respira del imaginario de las fiestas de los cortijos andaluces tanto como de los clubs marbellís copados por la “beautiful people” y las estrellas del Hollywood glorioso que aprovechaban el viaje a Andalucía para acudir a los San Fermines de Hemingway. Pero todo ello con un regusto por la historia de la moda de los 70, con toque floral en los estampados, aire garçon en complementos como boinas y pañuelos, estilo porteño y aflamencado en los vestidos de coctel, y look neoyorkino funcional en los trajes sastre. El negro, blanco y rojo otorgan el punto racial a los sombreros camperos y volantes que decoran blusas y vestidos en fuscias, verdes y turquesas. La paleta monocromática de algunos de sus estilismos refuerza la rotundidad que identifica lo español visto como universal. Al igual que los fuertes contrastes cromáticos proporcionados por el toque de color vivo de los pañuelos al cuello.

 

Una universalidad que se nutre de la imagen sobria y noble que de España exportó en su momento Balenciaga. Pero también de la más decorativista de Christian Lacroix, donde “lo español” tiene resonancias románticas y remite a la Carmen de Bizet, los libros de viaje de Irving o la iconografía para la danza de Gustave Doré.

           Christian Lacroix 2008 (foto, style.com)

Ralph Lauren no se evade de totalmente de esas fantasías historicistas en los trajes de noche, que resuelve con brocados, encajes, corpiños y toreras de matador, pero toma estas referencias de manera contenida: reinterpretándolas dentro del pragmatismo americano que exige el “ready to wear”. De hecho, en esta colección la universalidad tiene un marcado carácter comercial y conservador, que en clave identitaria sirve para reforzar el factor americano. Cabe pensar en el estereotipo acuñado por el capitalismo “yanquee” y en el que el mercado manda. También es muy “made in The USA” el estilismo contenido e impoluto de las modelos en maquillaje y peluquería, o la feminidad atlética y burguesa de los cuerpos elegidos para desfilar. La puesta en escena del desfile responde también a las libertades que se toma el diseñador en la selección en las referencias culturales y atribución de sus orígenes. Presentado en la Mercedes Benz Fashion Week, la pasarela sugiere un espacio arquitectónico vernáculo. Pero más que las tradicionales paredes encaladas de un cortijo, la altura del vano y su encuadre recuerdan a las amplias dimensiones de una hacienda californiana de diseño. El flamenco pop y sus guitarras hacen de banda sonora que articula la estructura del desfile en tres secciones, dejando la intermedia para la canción italiana que acompaña salidas de vestidos y pantalones más informales. La pertinencia de estos ensamblajes melódicos responde a las exigencias del clima alegre y sofisticado que se quiere transmitir, apoyándose en la dimensión transcultural del flamenco como Popular Music y obviando las referencias locales y más puristas del flamenco tradicional.

 

Al final del desfile Ralph Lauren comentó: “Siempre me inspiro en lugares lejanos y exóticos. Puedo no haber viajado allí, pero en mi imaginación es real” (Twitter). En realidad hubiera sido una pérdida de tiempo que cogiera un avión a la exótica España para componer las 61 salidas. No hubiera encontrado el país porque esa España vivió en un pasado recreado. El dilema es saber cuánto hay en esa recreación de apariencia (ilusión) y aparición (revelación). Lo que fue… sigue siendo de alguna manera. Pero, desde luego, lo que es… sigue siendo y estando. Ralph Lauren es una marca americana que refuerza su identidad optando por colorear de españolidad sus creaciones de la próxima primavera.

Victoria Cavia

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