La moda es sueño. 25 años de talento español

Fantástica exposición comisionada por Isabel Vaquero y Lucía Cordeiro, que integra trajes de noche y cóctel de diseñadores españoles, en las salas del palacio de los Marqueses de Cerralbo. Pese a tratarse en muchos casos de piezas históricas (hay Balenciagas y Pertegazes de finales de los años 50) la mayoría de los maniquís tienen pose en movimiento, y se sitúan como si recorriesen las distintas habitaciones del palacio.

Cada sala integra uno o varios modelos en su ambiente, hasta el punto de que en muchos casos parecen creados para la estancia. El equipo de Marie Claire ha llevado a cabo un discurso museográfico que impacta y conmueve al visitante, logrando que marco y contenido se rindan homenaje.

Sólo el color de la vitrina donde se exhiben las joyas y bisutería se ha alterado, cambiando de forma reversible su color de granate a terciopelo negro.

La balanza entre exhibición y conservación se mantiene en un logrado equilibrio. Gracias al buen estado de todos los trajes, y la revisión y recolocación de las prendas para que no se marquen en la pose del maniquí, es posible comprender no sólo el material y la confección de los diseños, sino su relación con el cuerpo en movimiento. Y así pueden verse sentados, bailando, admirando una pieza del museo o en el tránsito de sus galerías de una estancia a otra.

Algunos de los trajes han precisado de su maniquí invisible original, por tratarse de pizas especialmente antiguas o de materiales más delicados. Así un Pertegaz con estampado floral es uno con el todo del Saloncito imperio, convirtiendo su aparente ausencia de maniquí en un recurso expresivo, que lo hace simular un jarrón en el centro de las cortinas.

El museo ofrece visitas guiadas por Mercedes Pasalodos http://museocerralbo.mcu.es/actividades/otrasActividades.html los jueves a las 18.00h, con reserva previa. Selecciona algunos de los diseños más emblemáticos, pero está abierto a preguntas y comentarios por parte del público.

El recorrido comprende

Lemoniez 2009 en el descansillo del ala de invierno de la Escalera de honor. Es el maniquí que recibe al visitante, bajo una increíble lámpara de araña. En el descansillo del otro ala, por donde se accede habitualmente al Museo, David Delfín 2009, abre los brazos entre el macetero que culmina la escalera y la iluminación artificial de uno de los primeros edificios de Madrid con agua corriente y luz eléctrica.

Jesús del Pozo 2005 en la Galería de Arte religioso, junto a un lienzo en el que el alba de un clérigo se pone en paralelo al color crudo de la seda drapeada y plisada del conjunto de top y falda.

Agatha Ruíz de la Prada 2010 en el Salón Rojo, con sofás decimonónicos plisados con abotonaduras.

Ana Locking 2012 y Rabaneda 2012 en el Salón amarillo: jugando con los estampados florales de inspiración asiática y oriental de paredes, tapicerías, jarrones y chimenea.

Lydia Delgado 2010 en la Salita Rosa, la zona donde la Marquesa recibía en la intimidad a sus visitas.

Varias batas estilo Poiret de Meye Maier 1997-1999 en el Dormitorio del Marqués, que son todo uno con los tapizados aterciopelados y cortinajes, y forman conjunto en la cama con las sábanas de algodón de Sybilla 1986.

Miriam Ocariz 2012 y Duyos 2010 en el acceso de la zona de recibimiento de invierno, junto a sendas sillas de asta de ciervo, respectivamente en print animal y confección con pluma de gallina de Guinea.

Josep Font 2008 en el Salón de confianza, con cuerpo de cristal de colores Swarosvki enmarcado a la entrada entre dos vasos cerámicos y bajo una impresionante lámpara de cristal veneciano, y en un lateral, por un espejo abatible con marco de porcelana pintada. En el otro lateral, la falda con volantes y cancán, en blanco, hace un guiño a la falda en negro del retrato de una dama de finales del XIX.

Miguel Adover 2001, en la planta principal de la Escalera de honor, con aplicaciones a mano de piezas de algodón en forma de mosaico árabe, colocadas estratégicamente para establecer un contraste con los diseños curvilíneos del metal de la barandilla.

En la armería encontramos cuatro opciones de diseño con la armadura como leit motiv: Maya Hansen 2011, con un corsé exterior, Paco Rabanne 1999, en un vestido realizado en su característica “cota de malla”; José Miró 2005, en un modelo semirígido confeccionado totalmente en perlas Majorica; David Delfín 2011, que pasa totalmente desapercibido, por sus tonos grises y empaque, entre dos armaduras.

El abrigo rojo de Balenciaga supuso un especial reto para la restauradora encargada del mantenimiento de salas y de las piezas de la exposición, María López Rey y Sofía Alfonso, de Taller 18, pieza para la que por motivos expositivos y de conservación se ha utilizado un armazón que abre la prenda poco a poco, y sobre el que descansa por completo.

Agatha Ruíz de la Prada 2008, Manuel Piña 1989 y Sybilla establecen un atrevido y divertido juego con la sandía de uno de los bodegones del Comedor de Gala, justo antes de dar paso al Salón de billar, la única estancia con trajes únicamente masculinos, como corresponde al uso histórico de este espacio, que se colocan entre las lámparas y bajas y retratos de hombres de diversas épocas, todos ellos vestidos a la moda de cada momento. El discurso didáctico de la exposición se enriquece increíblemente con el uso de este recurso, muy bien aprovechado.

El Salón chaflán se dedica a Manolo Blahnik, con 15 de sus zapatos más emblemáticos entre 1997 y 2012.

La biblioteca alberga tres modelos, Elio Berhanyer 1971, Balenciaga-Eisa 1967 y Balenciaga-Eisa 1959, en colores brillantes y acabados metálicos, que recuerdan a los trabajos de las portadas en tintas metalizadas sobre cuero de los volúmenes de las esterías.

La exposición culmina en el fantástico Salón de Baile del palacio, con 17 vestidos de baile y algunos de cóctel entre 1952 y 2012, junto a otros dos en la Galería I que da acceso al Salón, y junto a los que el visitante se sitúa para admirar los 17 primeros, que debido a las poses de lo maniquís y su disposición en estrecha relación, no permiten el tránsito entre ellos.

Imprescindible.

Laura Vegas

2 thoughts on “La moda es sueño. 25 años de talento español

  1. Hola Laura: soy Isabel Vaquero, una de las comisarias. Está genial tu resumen, se nota que te lo has estudiado todo a fondo y me da una enorme satisfacción.

    Un abrazo y mil gracias.

    Isabel

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