Entrevista a Thorstein Veblen

Algo que no os habíamos dicho hasta ahora, es que en el OBtem podemos viajar en el tiempo. No lo hacemos mucho porque cuando dejamos de vivir en nuestro tiempo nos arriesgamos a que alguna efímera tendencia aparezca y desaparezca sin haberla disfrutado. Sin embargo, hoy nos vamos a principios del S. XX con la esperanza de aprender sobre nuestra propia forma de vida.

Thorstein Veblen es una persona muy crítica con la sociedad. No ha sido fácil encontrar un lugar adecuado para nuestra entrevista pero, por fin, he conseguido convencerlo invitándolo a tomar algo en la cafetería de un lujoso hotel de la capital, al fondo alguien está tocando el piano.

–          Reportero: Buenos días Mr Veblen.-

–          Thorstein Veblen: Buenos días.-

–          R: ¿Cómo esta?-

–          TV: Muy bien – Me mira impaciente, ante lo que me decido a entrar en el tema.

–          R: ¿Qué opina de la moda?

–       TV: ¿Qué quiere que le diga? La moda es nuestra forma de vida. Usted, por ejemplo ha tenido que pensar en cómo iba a vestirse para acudir a esta entrevista y tratar de conseguir una complicidad en nuestra conversación para que yo conteste a sus preguntas. De alguna manera, ha tratado de clasificarse como un igual a mí y la forma de conseguir esta clasificación ha sido su consumo de moda.-

Mientras asimilo su respuesta me ajusto, incómodo, la corbata, ya sabía que este hombre sería difícil.

–          R: Ehh, entonces…¿Usted cree que consumimos moda para clasificarnos?-

–       TV: Sin duda, para clasificarnos como personas honorables. Pero no sólo eso, por ejemplo en su caso, hoy ha experimentado lo que se siente al llevar una americana de alguna firma de lujo. A partir de hoy, cuando tenga que llevar una americana, tratará de llevar una de calidad similar aunque, seguramente, no pueda permitírselo.-

–      R: ¿No cabe la posibilidad de que me vista así porque me gusta?- Pregunto mientras recuerdo con nostalgia los billetes gastados en mi americana.

–          TV: Claro, siempre hay seres asociales. Dudo que usted lo sea puesto que trabaja para un medio de comunicación, y por tanto lo que creo es que usted trata de ganar prestigio social con todo lo que tiene que ver con su consumo, incluida la moda por supuesto.-

–          R: Pero los tiempos han cambiado Mr. Veblen.-

–       TV: Efectivamente, y la sociedad ha pasado un buen tiempo pensando que el consumidor era racional, ahí tienen su crisis, continúen con ella. Mientras tanto, seguiré pensando que la única utilidad que busca el consumidor es conseguir mayor prestigio social…-

–        R: Señor…- me atrevo a interrumpirlo. -…los vaqueros o jeans eran una prenda de trabajo y se convirtieron en un verdadero éxito en la moda…-

–      TV: Cierto, y por eso ahora se encargan de romperlos, customizarlos, llenarlos de accesorios inútiles o llevarlos tan ajustados que impiden el movimiento. Hay que demostrar que no son una prenda de trabajo.

–        R: Está bien muchas gracias señor, ¿quiere tomar algo?

Veblen mira a su alrededor y ve a un hombre magníficamente vestido bebiendo un zumo natural. –Un zumo natural- Dice mientras se acomoda en la silla.

Conversación totalmente ficticia basada en las interpretaciones del autor tras la lectura de “Teoría de la Clase Ociosa” (1899) de Thorstein Veblen (1857-1929).

Thorstein Veblen hizo una crítica a la sociedad en la que vivió (1857-1929) basándose en los hábitos y costumbres que el mismo observaba en el día a día. Es curioso que pese haber pasado más de 100 años, todavía podemos apreciar en nuestra sociedad reminiscencias del consumo ostensible, es decir, el afán de los individuos por ser honorables a través de lo que consumen. En la Teoría de la Clase Ociosa Veblen muestra como las personas de una clase social tratan de imitar a las de la clase superior.

Miguel Bratos

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