El predominio de la imagen

Recientemente Karl Lagerfeld ha presentado su nueva colección Paris-Bombay, de la que tanto se ha hablado en medios de comunicación oficial y redes sociales. El diseñador presenta esta propuesta con una mirada a Bombay, ciudad que afirma no haber visitado para la realización del trabajo. Imágenes, filmes y cultura en general son manipulados en la mente creativa para llevar a cabo este espectáculo que posee gran carga estética pero que poco tiene que ver con todas las sensaciones que se despiertan cuando uno visita esta ciudad India. Hay una referencia explícita muy concreta a Bombay, presente incluso en el nombre del desfile, pero sin embargo, su esencia parece ausente. ¿Cómo es posible captar Calcuta sin visitarlo? Por ejemplo, será muy complicado alcanzar la belleza espacial de la arquitectura de Siza si no visitamos la Iglesia de Marco de Canaveses o sus Piscinas. Vemos en contrapunto el trabajo del perfumista de Dior, François Demachy, con Escale à Pondicherry. La nariz de Dior viaja a Pondicherry para impregnarse de todos los aromas que se mezclan en esta ciudad colonial francesa y elaborar esta fragancia con toda el alma de la India.

Hoy día estamos en un mundo totalmente globalizado y conectado. Podemos acceder a cualquier imagen con un solo click en nuestro dispositivo electrónico. Antes de visitar un lugar es posible verlo en fotos, la cuales empiezan a formar de un bagaje que portamos como una mochila e influye de manera muy notoria en la percepción de las cosas. Todos somos invadidos por millones de imágenes a diario y ahora mismo en el mundo desarrollado es complicado no ser partícipes de ellas. Vivimos una época en la que la imagen tiene un papel protagonista y la vista se ha convertido en nuestro sentido principal. Los demás sentidos han pasado a un segundo plano. En el desfile de Lagerfeld salta a la vista las influencias del Bombay lujoso del pasado, pero se queda en eso.

Podemos afirmar que estamos ante una “Crisis de los sentidos”. No es aconsejable dejar de visitar lugares porque tenemos una documentación gráfica amplísima en la nube porque es un placer oler la suavidad del azahar, oír el tintineo de una gota de agua, palpar la textura de la piedra al rocío. En este tiempo de velocidades vertiginosas, ¿a dónde va todo esto?, ¿cabe preocuparnos por las directrices que va tomando la moda, la música, la arquitectura en pos de un diseño de gran fotógena publicitaria? ¿Debemos renunciar a nuestro sillón low cost de Ikea a pesar que sale precioso en el catálogo?

Alejandro M.Salamanca

9 thoughts on “El predominio de la imagen

  1. Primero enhorabuena por el articulo, un debate bastante interesante para la situacion que estamos viviendo. Yo personalmente estoy totalmente en contra de Karl Lagerfeld. Si que es verdad que gracias a las nuevas tecnologias podemos visitar cualquier parte.del mundo desde nuestro sofa, pero una cosa es verlo por una pantalla y otra querer inspirarte en ello. La vista ha sido nuestro sentido principal desde el comienzo de la humanidad, pero aun asi siempre hemos necesitado de los demas sentidos para sobrevivir. Hablar de inspiracion a traves de una pantalla de ordenador es una adaptacion a los nuevos tiempos o una perdida de la esencia principal de todas las ramas artisticas?

  2. Gracias, encantados de que resulte interesante.

    Supongo que la respuesta a tu pregunta es algo ambigua, en parte son los nuevos tiempos ligados a la tecnología, en parte una pérdida esencial. Ambas respuestas conectadas dan algo similar a la Sociedad Líquida de Bauman.

    Tenemos la suerte de estar viviendo estos cambios, es responsabilidad de cada uno aprovecharlos de forma responsable, de tal forma que si la esencia cambia sea para mejor.

  3. Es cierto que vivimos en tiempos de cambios, por lo que no solo el ser humano tiene que adaptarse a ellos, sino también los artistas, diseñadores, arquitectos…puesto que al ser partícipes de ellos, también hay que hacerse responsables de los mismos.
    Es innegable que la imagen es la forma por excelecia desde el punto de vista comercial, como lo es, por ejemplo, en internet. Al pasar a ser artífice de este cambio no debemos dejar de lado los demás sentidos, puesto que el consumidor de diseño no va a ignorar el olfato, el gusto, el oído ni el tacto.

  4. Está claro, la tecnología está ahí, todos los dispositivos electrónicos son un escaparate de imágenes y como tal son una herramienta más. Sin embargo, a mi me da pavor que por ejemplo Lagerfeld, como personaje muy importante en el diseño de moda, se base simplemente en imágenes y otros tipos de referencias para producir su colección. Simplemente no me parece una actitud del todo responsable todo lo que haga o proponga forma parte del camino hacia el que se dirige las tendencias, el diseño, el arte.
    Como contrapunto, me parece de gran interés todo lo que se está desarrollando alrededor del marketing sensorial.

  5. Ante todo la moda, igual que el perfume, está para hacer soñar, y detrás de lo fisico, es decir un vestido, o un frasco de cristal está la gran magia de hacer realidad un sueño. Más o menos acertados con la realidad, la colección y su ambientación nos transportan a otro mundo con el nos puede llenar de excitación soñar. No veo nada malo en la idea de Karl de proyectar su vision y dejarnos disfrutar de ella. Al fin y al cabo no es nada nuevo. Cuántos pintores, compositores de musica o novelistas franceses, ingleses e italianos del siglo XIX crearon gran numero de obras inspirándose en una idea romántica del costumbrsmo espanol? Y sin embargo la mayoria de ellos no conocian España, pero soñaban y hacian fantasear con ideas y topicos que aunque no fuesen del todo ciertos eran del agrado de todos. Karl ha hecho lo mismo con su colección y no creo que haya nada que reprocharle. Es el ultimo “gran couturier” en vida y merece toda mi admiracion y respeto.

  6. La pregunta es, ¿hasta que punto es legítimo decir que te has inspirado en algo que no conoces?

    En ocasiones, y no digo que éste sea el caso, primero se crea y luego se idea la inspiración que trata de añadir valor a la obra. Seguramente ese sea el matiz que distingue un objeto de consumo de una obra de arte.

    Gracias por tu aportación al debate, Victor.

  7. Sin ningún tipo de duda, la colección de Lagerfeld nos lleva a su propio mundo, y nos permite soñar y sentir como bien dices Victor. Pero me gustaria decir que, partiendo de que la Fantasia es una de las principales herramientas de las que se sirve el proceso creativo y porque sobretodo desempeña un papel potente en el conjunto del desfile, no es correcto establecer referencias muy reales, como por ejemplo a Bombay con el nombre de la colección.
    Quizá todo esto se pueda llegar a entender si bipolarizamos por un lado, la mente del coutier que crea y por otro lado, un equipo multidisciplinar que lleva a cabo otros trabajos mas vinculados a la actividad comercial. Son conjeturas propias pero cada uno saque sus propias conclusiones.

  8. Lagerfeld ha hecho una colección inspirada en Bombay, simplemente ha materializado Bombay desde su punto de vista. Creo que su intención nunca ha sido plasmar la fiel realidad de la moda de Bombay.
    De eso se trata la moda, de inspirarte y dar rienda suelta a tu imaginación, y en este caso su inspiración ha sido Bombay, no creo que vaya más allá. Hay un filósofo indio que dijo que la gente creativa es la que tiene menos conocimientos, puede que Lagerfeld prefiera imaginarse Bombay de manera maravillosa, lujosa y excéntrica, que ver su propia realidad.
    Que haya una crisis de los sentidos, te doy toda la razón, e incluso sería algo más apocalíptico. Tenemos ahora mismo tanto conocimiento al alcance de la mano, tantos pasatiempos que absorben toda nuestra atención, que se nos ha olvidado disfrutar de lo que tenemos alrededor, del oir el tintineo de una gota de agua, como bien has dicho, o incluso de la persona que tenemos al lado, entre muchas otras cosas. Nos hemos olvidado de vivir.

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