A ONOR DEL FALSO

a onor de lo falso

El gusto por el kitsch exquisito lleva a la exportación de bisutería y complementos estadounidenses de los años 50 y 60. Lo insólito  del hecho es que suceda en Florencia, aunque bien mirado ningún otro lugar mejor para comprender los principios del diseño ostentoso y accesible, tanto si se pone este tipo de objetos en paralelo con la estética histórica de la ciudad, como con la producción de objetos semindustriales, pero de un diseño y ejecución impecables, que desde aquí se exportaron contemporáneamente.

Orologario de vía del Corso

El Orologario de vía del Corso es un lugar mágico para sumergirse en el mundo de lo llamativamente falso y ostentoso, admirando tocados, gafas y broches de tamaño y brillos desmesurados, que festejan su plasticidad (material y formal) con una alegría contagiosa.

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Laura Vegas

I Foro de Bilbao International Art&Fashion

2013/10/03 BILBAO INTERNACIONAL ART & FASHION EN LA ALHONDIGA
El OBtem se ha reunido por primera vez con los representantes de las más prestigiosas Escuelas de Diseño Internacionales. La Jornada ha tenido lugar en el I Foro de Bilbao International Art&Fashion.  En una mesa redonda dirigida por Victoria Cavia (OBtem, Universidad de Valladolid)  se trató de la innovación y  creatividad en la moda, tanto desde la perspectiva de negocio como desde su dimensión artística. El futuro de los centros académicos en la formación de los diseñadores emergentes y su papel en un sociedad red, globalizada e intermediada por las nuevas tecnologías, fueron algunos de los temas debatidos por Simon Collins (Parsons, New York), Adrien Parry (Marangoni, Milán), Elisa Palomino (Central St. Martins, Londres), Maria Nishio (Central St. Martin, Londres) e Isabel Berz (IED, Madrid). Todos ellos, representando a centros punteros desde donde han salido diseñadores como Marc Jacobs, John Galiano, Dona Karan, o Alexander McQueen. Se animó a la sala a un trabajo esforzado y constante (“do your homework”), la dignidad y calidad de cada diseño que se acomete, la elegancia como actitud vital, la belleza de los resultados dinamizada desde la autenticidad y la  apertura, o los puentes entre lo académico y el ámbito profesional.
OBtem_Art&Fasion
Para más información: http://www.bilboost.com/

Juana de Avis 555 años después

La Reina Juana y sus damas portuguesas fueron un revulsivo para la moda de corte castellana de los años 60 y principios de los 70 del siglo XV. Lejos de adaptar sus vestidos a los de esta corte, o adoptar modas foráneas (por entonces la influencia francesa y sobre todo borgoñona eran tónica común en la Europa occidental, y lo italiano empezaba a llegar), generaron una estética nueva y atrevida. El éxito y proporcional escándalo fue tal que por primera vez en Castilla hubo necesidad de advertir por escrito sobre el vestido de la mujer en la corte. 

Foto tomada de http://www.rtve.es/television/isabel-la-catolica/Foto tomada de http://www.rtve.es/television/isabel-la-catolica/

 Esto ya había sucedido en otras cortes respecto a varios elementos del traje: por supuesto determinados colores de tintura especialmente cara, pieles especialmente lujosas, en concreto veros y armiños, o tejidos de seda y oro, que en algunos lugares se reservaban a la nobleza por ley. En un plano moral, estuvieron en el punto de mira los zapatos demasiado puntiagudos, el uso de cascabeles, las aplicaciones de  piedras falsas de vidrio (bisutería prohibida), y en el caso concreto de las mujeres, tocados de alturas imposibles.

 Los tocados imposibles son uno de los complementos más atractivos del traje del siglo XV, y aunque la cultura visual medieval creada desde el siglo XIX, presente aún en el imaginario colectivo, los interprete como algo especialmente propio de las damas, la realidad es que crónicas y fuentes plásticas nos hablan sobre todo de fastuosos tocados masculinos con perlas, plumas de pavo real o mariposas.

 La clave para comprender el vestido cortesano del XV son las prendas masculinas. Eran los caballeros los que movían el mundo, aunque lo hiciesen en nombre de su dama, y por consiguiente también eran ellos los que contaban con una cámara más lujosa. La documentación nos habla de nobles que se hacen cargo de las ropas de sus esposas e hijos, para vestirlos a juego con su traje, e incluso con el mobiliario textil de sus estancias.

Foto tomada de http://www.rtve.es/television/isabel-la-catolica/Foto tomada de

 Por supuesto no es que fuesen todos del mismo color: las composiciones eran mucho más sofisticadas. Cada miembro era vestido de acuerdo con su posición, para destacar su jerarquía entre el resto de la sociedad, de la que no dejaba en ningún caso de formaba parte integrante. En un mundo ordenado, en el que se es lo que se parece en un sentido moral y físico, la sutileza, el lujo más refinado y la atención a lo exquisito, son indispensables para la nobleza. Es la teoría del microcosmos (el traje) en el macrocosmos (la corte).

 Estéticamente, esto se reduce a que en términos formales la silueta femenina es una réplica adaptada de la masculina. Incluso en las largas faldas de las ropas talares, que eran una prenda de dignidad vestida por los hombres de mayor edad o relevancia. Pero esto llega a su fin en la década de los 70 del siglo XV, cuando en Borgoña nos encontramos con “faldas con cola”, y en Castilla, con faldas con verdugados.

Centrándonos en el caso de Castilla, el verdugado parece una evolución natural al concepto de traje por superposición que imperaba en el momento. Se ponía una especial atención a los paños del exterior y los enforros de las prendas, atendiendo al lugar que éstas iban a ocupar dentro del traje. Siguiendo la máxima simple pero lógica de que más es más, el más rico viste con más prendas, y las lleva unas sobre otras, hasta llegar a la última llamada con el nombre genérico de sobretodo.

 A parte de por el evidente volumen (pensemos en terciopelos, brocados con más o menos hilos metálicos, sedas varias, y por supuesto pieles) las prendas y joyas se hacían visibles con recursos como aberturas en mangas o talles, diferentes largos, y desde luego plegados que dotaban, sobre todo a las faldas, de muchísimo vuelo.

 

Aunque pueda parecer lo contrario, las siluetas del siglo XV eran muy estilizadas, con piernas de calzas muy ajustadas y terminadas en zapatos de largas puntas, y cinturas enmarcadas ya por delgados pero estrechos cintos, o “armaduras” interiores a modo de jubones para los hombres y coses para las damas.

Es difícil interpretar cómo serían los movimientos dentro de aquellos trajes (por demás pesados, aunque probablemente cálidos y agradables al tacto), ajustados a un protocolo fijado que indicaba el proceder en gestos muy concretos. Pero todo hace pensar en que el movimiento del traje era el principal recurso de su fastuosidad por los brillos de sedas, metales y piedras o las caídas de paños y plegados.

El verdugado hacía que las faldas de los briales femeninos se alejasen por completo de las ropas talares masculinas, lo cual ya es decir mucho, pero además suponía imprimir un movimiento constante a las faldas, que a veces incluso dejaba ver los tobillos de las damas, tapados por calzas, e incluso borceguíes, por supuesto, aunque no por ello menos depravado para la moral de la época.

 Ahora nos resulta casi increíble pensar que Doña Isabel, como un miembro más de esta corte, también vistiese estas prendas, y participase de este “descaro medieval femenino.” Es más, su gusto documentado por el lujo, o los adornos-joya de sus vestidos (parte de los cuales sufragaron los gastos de Colón y la guerra de Granada), hacen de ella una sucesora digna de las magníficas cortes de su padre y su hermano. Pero ese es otro post.

Laura Vegas

 

Fuera de Campo, exposición de Fernando y Rodrigo Zaparaín.

IMÁGENES DE MODA AL ÓLEO SOBRE ALUMINIO EN “FUERA DE CAMPO”: NUEVA EXPOSICIÓN DE FERNANDO Y RODRIGO ZAPARAÍN

 ATELIER ZAPARAÍN presenta en la Sala de Exposiciones del Arco de Santa María en Burgos, la exposición “FUERA DE CAMPO”, una selección de obras de los artistas Fernando y Rodrigo Zaparaín (Burgos 1964 y 1968), en la que pueden verse imágenes articuladas en torno al recurso narrativo del “fuera de campo”. La muestra se inauguró el jueves 11 de octubre y podrá visitarse hasta el domingo 28 del mismo mes.

Parte de OBtem ha podido visitar la exposición este fin de semana y disfrutar de las obras que los artistas exponen en primicia en su ciudad natal, entre las que destacan algunas de sus producciones más recientes pertenecientes al proyecto FRISE OCCIDENTALE: L’ENLÈNLEÈVEMENT D’EUROPE (Friso occidental: El rapto de Europa), que en mayo visitará el Colegio de España en la Cité Internationale Universitaire de París. Por esta institución han pasado artistas como Picasso, Dalí o Juan Gris.

HUMANOS. FERNANDO ZAPARAÍN. FOTO: NACHO GARCÍA SWEETMEDIA

Fuera de campo y relato visual

Los artistas responden a algunas cuestiones sobre “FUERA DE CAMPO” y su relación con la moda en una entrevista para OBtem:

 Fernando: “en esta exposición nos aproximamos al realismo desde una característica clave de la cultura visual contemporánea: la secuencialidad. Generamos imágenes que aisladas tienen su propio carácter, y que unidas superan esa condición individual y son capaces de sugerir historias, de crear un relato visual sin necesidad de palabras. Cada imagen no pretende abarcar todos los elementos completos de la realidad que representa, sino algunas porciones significativas”.

Rodrigo: “aquí, como en la vida, es tan importante lo representado como lo que no se ve. El contorno de la imagen y los límites físicos del cuadro actúan como gestores geométricos a los que se añaden además los vacíos y espacios en blanco con los que las “viñetas” saltan de una realidad a la siguiente”.

 Fernando: “pensamos que esto que estamos haciendo no es estrictamente pintura, estamos utilizando técnicas pictóricas muy contaminadas con otras cuestiones de los materiales industriales en serie, el tipo de imagen que nosotros hacemos puede ser pictórica en su elaboración, en su factura, pero está muy relacionada también con la imagen publicitaria. De hecho el propio soporte comercialmente se utiliza para rotulación publicitaria y para imprimir fotografías”

Rodrigo: “hay muchas referencias muy barrocas, en el sentido de cosas de ida y vuelta en toda esta elaboración de imágenes. Al final ¿qué estamos haciendo? por seguir con una metáfora muy de la profesión nuestra de arquitectos, lo que hacemos es construir imágenes. Los dos estamos muy interesados en la teoría de la imagen, porque lo importante es reflexionar sobre la construcción de la imagen, cómo se construyen imágenes dentro de un marco geométrico, que es el que delimita lo que está dentro del campo y lo que está fuera de campo”.

 Fernando: “por eso cogemos deliberadamente imágenes que no hemos hecho nosotros, que están en la publicidad…esto nos interesa mucho porque es romper la singularización de la imagen y convertirla en algo que muchos pueden manipular y que es una cadena que empezó una persona”.

Rodrigo: “es todo ese juego de cajas chinas o de espejos o túneles que son infinitos, más en un momento como el actual donde hay una sobredosis de imágenes, una inflación de imágenes. Vemos más importante el elaborar relaciones entre ellas, reelaborar, reinterpretar. Por ejemplo el Friso americano tiene toda esa sombra del 11 S de miedos y de tensión. El friso escandinavo tiene mucho de lo que es la moda, esa forma de representar al hombre y a la mujer, de posar en la moda, están pensadas como una serie, plásticamente tienen mucha fuerza por la escala, por el color”.

Fernando: “una cosa que hemos hecho mucho, es redimir esas fotografías de catálogo digital de moda, que realmente tienen la misión simplemente de comercializar y visualizar un producto, y es interesante sacarlo de ahí, de esa fugacidad,  sacralizarlo con el óleo, es la misma imagen prácticamente si las pudiéramos comparar, pero en una web de moda está destinada a durar una semana y aquí queda fijada para mucho tiempo”.

 

 

FRISO ESCANDINAVO. RODRIGO ZAPARAÍN. FOTO: NACHO GARCÍA SWEETMEDIA

Rodrigo: “en la serie Friso escandinavo es evidente que se ha buscado la escala real, todo el tema de la escala es un problema también geométrico y de percepción, que cambia mucho las cosas, el contacto directo con la obra es algo que nunca vas a poder ver en una pantalla, la experiencia del directo –como en teatro- es algo que nunca vas a poder transmitir de otra manera; en pintura la experiencia de contemplar una imagen a su tamaño real, es toda una experiencia, incluso a veces tengo recuerdos del olor del óleo, de la música que estábamos escuchando, hay muchas sensaciones de iluminación, de serenidad que son propias de ir a una exposición, de contemplar una obra en directo”.

 Imágenes al óleo sobre aluminio

La muestra inicia su recorrido con una sección dedicada a la figura humana, en la que se incluye la serie “Frisos”, de inspiración clásica griega. En la planta superior continúa con “naturalezas urbanas”: árboles naturales y artificiales, objetos retratados y ramas, todos ellos vinculados a la vida de las ciudades. La mayor parte de las obras son óleos sobre aluminio, con fondos monocromos y superficies artificiales que contrastan con las zonas pintadas y los volúmenes y texturas representados. Destaca la ausencia de perspectiva y la búsqueda de siluetas sin fondos.

FRISO AMERICANO. FERNANDO ZAPARAÍN. FOTO: NACHO GARCÍA SWEETMEDIA

Al visitar la exposición nos encontramos con una gran instalación hecha con CD’s reciclados, en los que están almacenados buena parte de la identidad de ATELIER ZAPARAÍN y forman un código “bidi” del sitio web de los autores. Según nos han confirmado los artistas la exposición se completó con una actividad singular para escolares: el jueves 18 de octubre. Unos 50 alumnos de primero de primaria del Colegio Los Vadillos, en el que estudiaron los artistas, pudieron compartir con ellos la visita a la muestra y realizaron un taller de inmersión plástica dirigido a fomentar su creatividad.

Aventura Plástica Aula Zapa

La prensa digital recoge entrevistas donde los artistas hablan de La pintura como elipsis o de Historias que escapan del marco.

 

 IMÁGENES INAUGURACIÓN “FUERA DE CAMPO”.

 

      

FERNANDO (D) Y RODRIGO ZAPARAÍN. FOTO: NACHO GARCÍA SWEETMEDIA.

 Y  nuestra colaboradora Virgina Pérez Cavia ante las obras Ella y Él.

 ELLA Y ÉL (HOMBRE Y MUJER). RODRIGO ZAPARAÍN.

Alicia Zaparaín

Fuente de inspiración

La fiebre por el estudio del tejido de lujo histórico ha alcanzado su culmen este verano en Londres.

Después de la exposición L’Art des velluteurs con fondos de la Hispanic Society en Castellón y Alicante, y de la puesta en marcha del proyecto para el estudio de los tejidos hispanomusulmanes en la Península Ibérica puesto en marcha por la Fundación Lázaro Galdiano y el Museo de la Alhamba, A la luz de la seda, es una mágica coincidencia que la inspiración para el estampado de la equipación de España en las Olimpiadas salga de la estilización de un motivo  de estética hispanomusulmana.

Después de visitar las exposiciones anteriores parecía que ver motivos hispanomusulmanes por todas partes era una jugarreta de la mente, sobre todo después de la polémica, el récord de ventas y el revuelo general en torno a la equipación.

El proceso por el que un diseño pasa de ser descubierto, criticado, vilipendiado y finalmente adorado como bizarro es algo habitual en el mundo de la moda, pero no por ello deja de ser fascinante cómo se gesta en cada caso concreto.

Como inspiración histórica, el equipo de Bosco ha dado en el clavo: pocos motivos son más autóctonos, representativos, auténticos y exclusivos de la cultura española que lo de los tejidos producidos en los tiraz de finales del siglo XV y principios del XVI. En primer lugar porque no se dan en ningún otro lugar, en un momento en el que el comercio textil alcanza su máxima expansión en Europa antes de la industrialización: podían encontrarse tejidos con ferroniers, piñas, claveles y granadas por todas partes, procedentes de Turquía, Florencia, Génova, Luca y otros centros de producción locales que los imitaban, principalmente en terciopelos.

Los acontecimientos políticos de finales del siglo XV llevaron a una valoración de lo musulmán por parte de los nobles de toda Europa, que incluyeron objetos con este origen como notas exóticas en su indumentaria, y en el caso de los reinos de Castilla y Aragón esto se tradujo en un increíble aumento del consumo (y consecuentemente de la producción) de tejidos hispanomusulmanes.

La producción masiva, a un nivel que se ha calificado de protoindustrial, en los centros de producción de sedas hispanomusulmanas, supuso la popularización de un motivo versionado en numerosas ocasiones, y del que pueden verse pedazos en museos y catedrales de todo el mundo. Algunos accesibles en catálogos online son:

Victoria and Albert, London

Metropolitan Museum of Art, NY

Musée des tissus, Lyon

Además existe otra versión de este motivo, que en vez de leones afrontados utiliza tórtolas o palomas. Es algo menos popular, o al menos se han conservado menos fragmentos. Uno de ellos puede verse, y compararse con el anterior in situ, en la colección de Instituto Valencia de Don Juan. Los dos tejidos comparten estética en la estilización vegetal en que se enmarcan los animales afrontados, que pueden rastrearse en otros tejidos nazaríes sin figuración, e incluso otras obras vinculadas a lo nazarí.

El estudio formal de estos motivos, su descontextualización y recomposición en un estampado por superposición, tal y como se ha llevado a cabo por parte de Bosco no es algo nuevo, ya se hizo a principios del siglo XX, cuando tuvo lugar la verdadera industrialización textil en España. Entonces se produjo una revalorización de estos tejidos, surgiendo muchas de las colecciones actuales, de la mano de adinerados industriales textiles, que reivindicaron el tejido de lujo como forma artística.

El mercado de antigüedades movió entonces numerosos fragmentos a nivel internacional, y dio lugar a un nuevo apartado en el mundo kitsch, el de los tejido “neomusulmanes”, con dos vertientes: el de la imitación (que a veces se hizo pasar por auténtica) y el de la INSPIRACIÓN, que es el que ha seguido Bosco.

Ahora sabemos su origen, pero ¿por qué fascina y horripila el diseño de la equipación? Desde un punto de vista estrictamente formal, lo bizarro de su estampado tiene lugar en su decorativismo. El diseño de los trazados nazaríes de los lampás originales se desvirtuó por primera vez con la producción masiva en numerosas versiones, por segunda vez con los tejidos neohispanomusulmanes, y claro, a la tercera va la vencida.

La base de los diseños textiles de finales de la Edad Media es la continuidad: líneas que generan motivos que se repiten de manera infinita, y que en el caso de los tejidos hispanomusulmanes, como sucede en las yeserías o en las armaduras, se genera y eclosiona de manera que resulta imperceptible a los ojos, es decir: percibimos los motivos de forma fluida, no repetitiva, porque no somos capaces de aislar a primera vista el patrón del diseño.

Bosco ha aislado este motivo, lo ha cerrado y lo ha repetido superpuesto a modo de escama.

Además, aunque hablemos de “estampado”, en el tejido nazarí los motivos estaban tejidos, no estampados, mientras que Bosco ha estampado literalmente los motivos, y ha dado un paso más en su descontextualización al romperlos por su eje de simetría y colocarlos a modo de hombrera o cuello, subordinados al patrón de la prenda.

El diseño de Bosco es exactamente lo contrario al diseño que ha utilizado como inspiración. Fascinantemente kitsch.

Laura Vegas

Galleria del Costume. Museo Palazzo Pitti, Firenze.

Situada en la segunda planta del Museo Pitti, es un refugio en la vorágine de público y acumulación de obras que caracterizan el resto del edificio. Alberga una abundante colección de prendas, la mayoría femeninas y vinculadas a entornos aristocráticos, utilizadas en la Toscana desde mediados del siglo XVI. Esta parte del museo corresponde a la que fuera vivienda de los últimos aristócratas que habitaron el palacio, por lo que muchas de las prendas pueden verse expuestas en un entorno original.
http://www.uffizi.firenze.it/musei/?m=costume

Imprescindible:

 

– las prendas de los primeros Duques de Toscana, Cosme I y Leonor de Toledo, y de su hijo Don García, en las que se pueden ver las técnicas de rasgado de seda como forma de lujo, bordados en oro aplicados sobre seda, y motivos heráldicos.

– la zona final del recorrido, en la que se exhiben prendas y accesorios procedentes de firmas toscanas (y a veces también del sur de Italia) diseñadas a partir de la segunda mitad del siglo XX, coincidiendo con la eclosión internacional de la moda made in Italy.

– las vitrinas dedicadas a la moda imperio, y los abrigos y túnicas orientalizantes.

– completar la visita atravesando los jardines hasta el Pabellón de la porcelana, regresando al Palacio por las Grutas mediceas, para ver el Museo degli Argenti.

Lo mejor:

 

– el discurso didáctico, que permite hacer un seguimiento de la moda de proyección internacional llevada en la Toscana, sin apenas leer cartelas.

– la posibilidad de rodear los maniquís, con todos los detalles necesarios para apreciar y comprender cada prenda a la vista, desde el patrón al último botón.

– el montaje expositivo, que hace brillar cada prenda, gracias a la comunicación entre lo expuesto en una misma sala, y de acuerdo a la decoración de cada una de las salas del palacio.

– en la Gallería Palatina y la Gallería d’Arte moderna del mismo Palacio puedes hacer un seguimiento de los diferentes estilos de la moda, representadas en pintura y escultura.

Visítalo si necesitas:

 

– iniciarte en la Historia del Traje, siguiendo un discurso cronológico, a través de prendas en excelente estado de conservación.

– fuentes de primera mano sobre cómo se monta una exposición de indumentaria histórica sin perder de vista la moda actual.

– documentación sobre accesorios, porque hay vitrinas dedicadas a portamonedas, mitones, abanicos, zapatos, etc.

– disfrutar de moda histórica en un entorno privilegiado, apto para una visita fugaz y deslumbrante, o un día completo de estudio con descansos en el jardín.
El Palazzo Pitti es también la sede del Archivio storico della Guardaroba Firenze, que contiene documentación referente a los guardarropas conservados en distintos palacios de las cortes Medici, Lorena y Saboya, con inventarios detallados correspondientes a importantes personajes. Es de acceso gratuito a investigadores con carta de presentación y reserva previa.

http://www.sbap-fi.beniculturali.it/index.php?it/134/archivio-storico-della-guardaroba
Laura Vegas