Est-ce ainsi / Esto es Así

La moda siempre ha mantenido un vínculo muy fuerte con el resto de artes, y se ha servido de sus procesos creativos para su elaboración. Pero, me gustaría presentar el caso inverso, concretamente cuando la arquitectura  se estudia y se piensa  a partir de la vestimenta. Y, bien sabe de ello Xavier Wrona y su agencia en Francia: Est-ce ainsi.

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 Xavier Wrona, en tanto que profesor de arquitectura como director de workshops alrededor del mundo, comprende que se puede enseñar arquitectura a través de los métodos de la moda. Es por lo cual,  en una ocasión el ejercicio de curso de la asignatura de proyectos que imparte es la realización de un redingote o riding coat con un presupuesto mínimo de 50 euros. El redingote o prenda de montar a caballo, era un abrigo propio del Antiguo Régimen que por su diseño abierto en la parte delantera permitía montar a caballo, pero la que su longitud de la parte trasera y su calidad textil marcaba el carácter del hombre burgués de gran riqueza y patrimonio. Los alumnos se enfrentaban así a un proyecto de ideación, definición gráfica para su posterior ejecución real. La mayoría de los estudiantes de arquitectura terminar la carrera sin haber construido ninguna de sus ideas. Entonces, así se aprovecha y se lleva a cabo un ejercicio físico de arquitectura, a través de la indumentaria. Con este ejercicio, aparece el  impacto que adquiere el proyecto gráfico en lo real, haciéndose frente a los incidentes o las sorpresas que ocurren en la ejecución, y a saberlo solventar para redirigir el proyecto. Porque, aquello que dibujan y representan en sus planos, se traducirá en la costuras, estructura y tejido del redingote, pero que en la vida profesional será un muro, una unión estructural o un material de fachada con una plasticidad determinada.

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Las ideas de Wrona tratan de ir más allá. Es bien aceptado por todos que la arquitectura es un reflejo de la sociedad, sin embargo, hay que tener conciencia también de que casi el 90% de los proyectos son dirigidos por la fuerzas de riqueza capitalista. Wrona propone que los diseños se inspiren y muestren la realidad social del momento, convirtiéndose en nuevas voces del individuo. De esta manera, desarrolló un workshop en India en el que se elaboraron vestimentas arquitectónicas abstractas que expresan los problemas del país, como por ejemplo la educación convertida en negocio,  el desarraigo al tradicional mercado de los domingos por las hiper-operaciones urbanísticas, los intocables o el tráfico clandestino de mujeres.

Lo más interesante de la figura de Wona es la manera especial en que se ponen en contacto arquitectura y moda a lo largo de su carrera e investigaciones, produciéndose constantemente fenómenos de ida y vuelta entre las dos especialidades, deviniendo en una simbiosis muy fructífera de ambas.

        03             Alejandro Muñoz Salamanca.

Otoño 2012

Otoño es una época del año en la que siempre tengo frío. Es difícil decidir si ponerse ropa de invierno o de verano porque el tiempo cambia muy rápido pero es un momento perfecto para empezar a construir el armario de invierno. Uno de mis estilos favoritos para los meses de frío es el masculino. Muy cómodo y favorecedor además de muy fácil de conseguir, el estilo masculino puede ser muy puro con camisas Oxford y pantalones serios o más trendy y con punto femenino con blusas de seda y pantalones de pinzas con un twist.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Jacquard es una tendencia importante para este invierno y como siempre Zara lo pone fácil con estos pantalones, eso sí, debéis tener en cuenta que todo el mundo los llevará. Si os atrevéis con ellos los pantalones plateados de Monki son perfectos para construir un look de día o de noche.

Una blusa de seda negra siempre es importante en un fondo de armario. Esta de Zara tiene una línea de tachuelas en el hombro, un toque distinto.

¡Ay, los abrigos! Son mi absoluta perdición y desde que vi este de Topshop no puedo parar de pensar en el. El cuello de pelo se puede quitar para un look mas informal pero la forma es ideal y favorecedora.

Si como yo ya habéis llevado zapatos de cordones durante varios inviernos estaréis un poco cansados y os gustará saber que los clásicos mocasines están de vuelta. Los Castellanos granates de toda la vida siempre son una opción y estos de Topshop en negro son muy versátiles.

 Belén Gumiel

Río Shopping, un nuevo centro comercial

primark rio shoppingEl pasado jueves 20 de septiembre se inauguró en Arroyo de la Encomienda (Valladolid) el centro comercial Río Shopping.

Con el importante apoyo que supone tener una locomotora como Ikea, grandes cadenas como Kiabi, H&M y Primark tratarán de demostrar  que, a pesar de la crisis, hay un hueco para el ocio, la moda y las compras en las carteras de los ciudadanos.

Aunque generalmente nos centramos en el mundo de la moda, hoy vamos a abusar un poco de la curiosidad del lector para hablar de centros comerciales.

La implantación de un nuevo centro comercial siempre trae consigo una polémica en la que entran a colación planes de urbanismo, asociaciones de comerciantes, gobierno local y oposición.

En el caso de Río Shopping, lo primero que debemos tener en cuenta es que no está pensado para competir con el comercio urbano de la ciudad de Valladolid, sino que su objetivo será ser un referente en toda la comunidad autónoma de Castilla y León donde se acaba de alcanzar el cuarto de centena de centros comerciales con esta última incorporación. Para ello cuentan, además de las marcas ya mencionadas, con la primera Apple Store de la región y con 100.700 metros cuadrados dedicados al ocio y el consumo, lo que le convierte en tercer centro comercial más grande de España.

primark rio shopping valladolidPero que el mercado objetivo no coincida con el del comercio urbano de la ciudad, no quiere decir que la apertura de este centro comercial no vaya a afectar a los vecinos de la misma. La instauración de un centro comercial supone según señala la profesora de la UVa Helena Villarejo[1], experta en distribución comercial, una mayor necesidad de infraestructuras o deterioro de las existentes debido a una explotación privada pero, que se pagará con las contribuciones de todos los ciudadanos.

La principal infraestructura afectada son las carreteras y medios utilizados por el tráfico, por lo que en segundo lugar otra de las consecuencias negativas de un centro comercial tiene que ver con la contaminación derivada del automóvil.

Además, se acusa a los centros comerciales de ser una especie de category killers del comercio tradicional en general, lo que provoca una distorsión de la conformación de la ciudad que pasa de tener como centro de actividad el centro histórico a tenerlo en varias zonas situadas en el extrarradio (donde se encuentran los distintos centros comerciales) deformando la vida tradicional de la ciudad.

Por otro lado hay algunos beneficios, tenemos una mayor diversidad de oferta para los consumidores, una mayor competitividad que permitirá tener mejores precios, otra opción de ocio y –argumento estrella en los tiempos que vivimos- muchas plazas de trabajo que ocupar.

A veces, parece que los centros comerciales nunca van a cerrar y que son una competencia desleal para el resto del comercio.primark en rio shopping

Deberíamos reflexionar sobre esto ya que un centro comercial es una iniciativa empresarial en la que se arriesga mucho dinero y se trata de ganar pero no siempre se consigue y, por supuesto, es tan lícita como cualquier otro negocio.

 En el sector de la moda en concreto, la tendencia está claramente dirigida a que las marcas tengan sus propios puntos de venta. La decisión de si éste debe estar en un centro comercial o en el centro de la ciudad es complicada. En ocasiones, por supuesto debería estar en ambos lugares.

Teniendo en cuenta la visión que en España se tiene de los centros comerciales, parece que la calidad todavía se asocia más al centro de la ciudad que al extrarradio. Esta es un fortaleza del pequeño comercio, la pregunta es ¿cuanto va a durar este posicionamiento?

Miguel Bratos

Gracias a La Escuela de Diseño por la cesión de las fotos. En su web podéis encontrar un interesante post sobre el punto de venta de Primark en Rio Shopping.


[1]VILLAREJO, H. 2008. “Sostenibilidad y revitalización urbana: nuevas propuestas para la regulación de la implantación de los grandes establecimientos comerciales”. Ciudad y Territorio: Estudios Territoriales. Verano, XL. Tercera época, 273-296. En este artículo la profesora Helena Villarejo s centra en algunos problemas vinculados a los centros comerciales para justificar la necesidad de una regulación en la implantación de los mismos.

BALENCIAGA nº 65 1949

La portada del número navideño especial de Harper’s Bazaar, en 1949, inmortalizó un fino diseño de Balenciaga, denominado sencillamente con el nº 65 en una colección de ese año. Con las siguientes líneas se intentará hacer un análisis compositivo del conjunto.

En primer lugar, es conveniente situarlo en su contexto temporal. No es original y sigue en lo básico la línea marcada por la colección “Corolle”, con la que Dior estableció el “New Look” en 1947. El esquema de esta colección es una silueta en forma de jarrón estilizado, con la base acampanada de una falda larga con mucha tela, el estrechamiento de transición en una cintura alta y la boca de ese jarrón en forma de corpiño con escote “palabra de honor”, de la que emerge una flor compuesta de hombros, brazos, cuello y cabeza. Esto se aplica tanto a la suite de piezas del famoso “tailleur Bar” como a los vestidos de noche.

Por otro lado, Balenciaga tampoco es original en las fuentes de inspiración. Resulta evidente la referencia a los trajes regionales de la cornisa cantábrica, que los estilistas de Harper’s Bazaar, en la típica simplificación americana, creyeron reforzar introduciendo un abanico, para ellos muy hispano, pero más propio del caluroso sur.

Entonces, ¿dónde está la genialidad del nº 65? En otros modelos más conocidos del modisto de Guetaria existen innovaciones personales que han pasado a la historia de la moda. Pero aquí nos encontramos con referencias históricas y una tipología más o menos común y consolidada, que él trata de forma singular. Y ello se consigue por la personal síntesis de muchas referencias, ninguna de las cuales es literal, y por una factura formal llamativamente precisa, que permite superar lo meramente vernáculo hasta llegar a la exclusividad de la “alta costura”, entendida aquí no tanto como costosa, sino como exquisita. Precisamente ese plus que eleva una prenda a la categoría de obra artística, es lo que se pretende analizar a continuación.

El vestido mezcla dos trazados. A la estructura “Corolle” propia de la prenda, se superpone una trama geométrica de bandas horizontales. Ambos sistemas se refuerzan y apoyan mutuamente y de su combinación surge el carácter único de este vestido. En concreto, las bandas rojas y negras, superan su origen popular y optan por un ritmo contemporáneo, quizás influenciado por la horizontalidad que propagó el “art decó” desde los años veinte, como en la arquitectura parisina de Mallet-Stevens. En vez de limitarse a decorar el ruedo de la falda, invaden toda su altura en una gradación muy estudiada. Tienen una anchura variable, de forma que las de color negro son más altas y tienen más circunferencia cuanto más abajo están. De esa manera aumenta el “peso” visual de la prenda que se apoya más claramente en el suelo, como esperamos de la base de un jarrón.

Pero son las tiras rojas quienes se llevan todo el protagonismo, porque debido a la ley “gestaltica” del “fondo-figura”, resaltan sobre el negro neutro, como si el vestido solo estuviera compuesto por ellas. Su altura va aumentando hacia arriba, pero su diámetro disminuye en forma de campana invertida según nos acercamos a la cintura, que está más elevada de lo normal, por encima del ombligo. La psicología de la percepción comprobó que las líneas verticales adelgazan y las horizontales ensanchan, pero en este caso se consigue estilizar la figura porque las bandas rojas varían su altura y parecen flotar unas sobre otras gracias a los intervalos negros de grosor inverso. Las bandas rojas y negras se forman desde un eje de simetría situado a mitad de la falda. A partir de ahí tienen las mismas anchuras, crecientes en unas y decrecientes en las otras.

El corpiño se construye con otra combinación diferente de los dos colores. Predomina el negro, como una manera de acentuar su carácter de pieza única y compacta. Solo queda atravesado por una fina tira roja que separa la cintura del pecho, facilitando también la transición entre dos zonas de patronaje y volumetría tan diferente.

Por si fuera poco, a la trama horizontal se le superpone otra vertical de los fruncidos. Frente a la pura geometría plana de las bandas horizontales, los pliegues proporcionan sombra y volumen, una ondulación dinámica de luz gestionada por la superficie del terciopelo, que en la foto de Harper’s Bazaar está a punto de arrancar en un baile flamenco cuando la modelo se recoge ligeramente la falda con la mano izquierda.

Después de haber examinado algunas cuestiones de estructura compositiva, conviene fijarse en la estructura portante del vestido nº 65. La tipología “Corolle”, en esta versión de pieza continua, tiene la característica singular de apoyarse en un solo punto: la cintura elevada. Este es el único sitio donde el diámetro del cuerpo coincide con el de la prenda con un ajuste perfecto que permite la soportación. Ahí, como se ha dicho anteriormente, el “corpiño” se apoya y crece hacia arriba (se entiende que rigidizado interiormente), y desde ahí la falda “cuelga” siguiendo el efecto de la gravedad a través de sus pliegues. Aparece por tanto un nuevo eje de simetría que separa compresión y tracción, líneas de fuerza hacia abajo y hacia arriba.

Además, esta tipología tiene la curiosa propiedad de funcionar solo con dos aberturas, por las que atraviesan todos los miembros del cuerpo. No hay mangas, cuello ni piernas. Por el agujero superior que conforma el escote “palabra de honor”, emergen los elementos corporales más expresivos, hombros, brazos, manos, cabeza y cuello. Aunque están desnudos, siguen sutilmente vinculados al vestido del que surgen, en un difícil equilibrio entre lo que se muestra y lo que se cubre, que Balenciaga nunca se permitió hacer explícito ni provocativo. Por el hueco inferior de la falda solo asoman los pies.

Una vez analizado el vestido, vale la pena hacer una breve reflexión sobre las dos imágenes, aquí recogidas, a través de las cuales nos ha llegado. Ambas demuestran cuánto puede variar la interpretación de una misma pieza. La foto en blanco y negro hecha para la casa Balenciaga tiende más a lo clásico. La ausencia de color ayuda, pero también la pose, con un sereno escorzo y la mano derecha plegada sobre la garganta, en una especie de saludo ritual. Se han añadido unos guantes por encima del codo, que prolongan la línea del escote como si fueran una misma pieza con él, y presentan el modelo en una versión más ceremonial y severa. A esto también ayuda un tocado en la misma tela negra y la ausencia de joyas. Incluso por otras imágenes sabemos que el vestido se complementaba con una capa.

En cambio, los estilistas de Harper’s Bazaar optaron por una versión más folclórica e hispana. A esto ayudaban los añadidos del abanico y las joyas, pero también la pose. Además, se suprimieron los complementos más serios: guantes, capa y tocado. Se eligió una imagen frontal, aunque con el pie derecho ligeramente adelantado y los brazos en jarras, amagando un paso de baile. Todo lo anterior, junto a la falda recogida con la mano izquierda, remite a algo parecido a Carmen, pero revestido de elegancia. Por cierto, que mover los fruncidos, fue una gran idea para demostrar la abundancia de tela y la excelente caída que le daba su estructura. Una curiosa propuesta americana para el número especial de Navidad, siempre relacionado con lo festivo.

Fernando Zaparaín Hernández

Favelas a la moda en Brasilândia: unidos por la fuerza del color

10.02.2012

 

Capturar esa parte del espectro lumínico que llamamos color y asociar esa energía vibratoria a distintas emociones es algo que conoce bien el mundo de la moda, de la publicidad, de la comunicación o del diseño en general. Algo más difícil es establecer correspondencias o determinar el tipo de sensaciones que sugieren los colores. Pero sí es fácil coincidir en que los luminosos azules, amarillos, rosas, ocres y verdes que acaban de estrenar las callejuelas de la favela de Villa Brasilândia en Sao Paulo transmiten muy buena longitud de onda.

 

Hace apenas un mes, el colectivo BOA MISTURA compuesto por algunos jóvenes artistas españoles ha llevado a cabo un Proyecto de Arte Urbano interviniendo en una de las muchas comunidades desfavorecidas que existen en nuestro planeta con el objetivo de emplear el arte como herramienta de cambio e inspiración. Vielas y becos, las vías que conectan el tejido urbano de las favelas brasileñas, se han puesto las galas de la simplicidad, tolerancia, fraternidad y colaboración para transformar la aglomeración de viviendas de baja calidad en algo más que pasillos y rampas sinuosas que se contornean ilegalmente en las frágiles laderas de la urbe.

Belleza, fortaleza, amor, ternura y dignidad son los leitmotiv graffiteros que, impresionados en blanco sobre estimulantes colores saturados, se contorsionan por las paredes provocando la sonrisa de niños, jóvenes y padres.

 

 

 

 

El resultado de Luz Nas Vielas expresa la alegría básica de disfrutar con lo que se tiene en buena compañía, mientras se hace el esfuerzo de poner en la realidad ese algo más que transforma y mejora la vida de los otros. A la vez, nos recuerda que el convencionalismo del “tener” muchas veces no es el mejor atajo para llegar al “ser”.

Sin duda, los pequeños desafíos de embellecer el entorno pueden activar a una población acostumbrada a un modelo de autoconstrucción y creación espontánea, característico de la frágil ciudad que habitan.

En definitiva, color y mensaje unidos en un artificio callejero que recordará diariamente a su gente como las aspiraciones humanas pueden traspasar la periferia de Sao Paulo, sus rascacielos y, por supuesto, los límites del horizonte más severo.

  Victoria Cavia

http://www.boamistura.com

El predominio de la imagen

Recientemente Karl Lagerfeld ha presentado su nueva colección Paris-Bombay, de la que tanto se ha hablado en medios de comunicación oficial y redes sociales. El diseñador presenta esta propuesta con una mirada a Bombay, ciudad que afirma no haber visitado para la realización del trabajo. Imágenes, filmes y cultura en general son manipulados en la mente creativa para llevar a cabo este espectáculo que posee gran carga estética pero que poco tiene que ver con todas las sensaciones que se despiertan cuando uno visita esta ciudad India. Hay una referencia explícita muy concreta a Bombay, presente incluso en el nombre del desfile, pero sin embargo, su esencia parece ausente. ¿Cómo es posible captar Calcuta sin visitarlo? Por ejemplo, será muy complicado alcanzar la belleza espacial de la arquitectura de Siza si no visitamos la Iglesia de Marco de Canaveses o sus Piscinas. Vemos en contrapunto el trabajo del perfumista de Dior, François Demachy, con Escale à Pondicherry. La nariz de Dior viaja a Pondicherry para impregnarse de todos los aromas que se mezclan en esta ciudad colonial francesa y elaborar esta fragancia con toda el alma de la India.

Hoy día estamos en un mundo totalmente globalizado y conectado. Podemos acceder a cualquier imagen con un solo click en nuestro dispositivo electrónico. Antes de visitar un lugar es posible verlo en fotos, la cuales empiezan a formar de un bagaje que portamos como una mochila e influye de manera muy notoria en la percepción de las cosas. Todos somos invadidos por millones de imágenes a diario y ahora mismo en el mundo desarrollado es complicado no ser partícipes de ellas. Vivimos una época en la que la imagen tiene un papel protagonista y la vista se ha convertido en nuestro sentido principal. Los demás sentidos han pasado a un segundo plano. En el desfile de Lagerfeld salta a la vista las influencias del Bombay lujoso del pasado, pero se queda en eso.

Podemos afirmar que estamos ante una “Crisis de los sentidos”. No es aconsejable dejar de visitar lugares porque tenemos una documentación gráfica amplísima en la nube porque es un placer oler la suavidad del azahar, oír el tintineo de una gota de agua, palpar la textura de la piedra al rocío. En este tiempo de velocidades vertiginosas, ¿a dónde va todo esto?, ¿cabe preocuparnos por las directrices que va tomando la moda, la música, la arquitectura en pos de un diseño de gran fotógena publicitaria? ¿Debemos renunciar a nuestro sillón low cost de Ikea a pesar que sale precioso en el catálogo?

Alejandro M.Salamanca