¿Qué hay detrás de la moda?

Muchas  colecciones de pasarela tienen una historia detrás. Sin duda, es muy bonito pensar que el diseñador se inspiró en el vuelo de un pájaro y el aleteo de una mariposa para, quién sabe si, ponerle unos sombreros a unas modelos desnudas.

Sin embargo, siendo realistas, ¿cabe la posibilidad de que el diseñador sea únicamente un diseñador, y no un diseñador-filósofo a pesar de lo muy de moda que está lo multidisciplinar en nuestros tiempos?

Seguro que hasta el más profundo de los artistas actuales alguna vez se ha puesto garabatear en una servilleta, sin más inspiración que el café que se estaba tomando en ese momento: Café, Colombia, selva, exotismo… torrefacto, industria, sabor agrio…

La historia que hay detrás de una colección aporta valor a esta última. La prensa tiene algo que decir, los diseños ya no son diseños sino la forma de convertirnos en protagonistas de esa historia en la que se inspiran…

Ya no llevamos ropa, llevamos arte. No somos individuos, somos cultura. No nos vestimos, nos identificamos.

Pasa como dice Jeremy Rifkin en La era del acceso (2000): “La imagen no representa al producto sino el producto representa a la imagen”.

Yo, que soy un poco incrédulo, a veces pienso que primero se diseña y luego se inventa la historia…que desfachatez, eso sería tan estúpido como decir que algo es bonito porque realmente es bonito sin más razón, sólo de pensarlo resulta siniestro, la moda no puede ser tan simple.

Miguel Bratos

La modernidad y sus hábitos: Pequeñas filosofías de la moda

Hoy venimos con una proposición para todos aquellos que quieran seguir su formación en el mundo de la moda. Los días 9, 10 y 11 de julio del presente 2012 Fernando Estévez y Ángel Mollá nos invitan al curso “La modernidad y sus hábitos:  Pequeñas filosofías de la moda” al que nos introducen con las siguientes reflexiones.

La moda es uno de los segmentos más notorios de la sociedad y el mercado contemporáneos. Desempeña un papel central en el juego de la distinción social y vehicula importantes dispositivos que funcionan como marcadores de estatus o como constructores de la identidad personal o grupal. Igual que en otros ámbitos, la apariencia es una manifestación de primer orden en la presentación de yo, y adopta visibles particularidades en cada momento de la vida colectiva, donde se reflejan de modo específico los cambios en la moda, tanto en los hábitos del vestido como en la conducta social…

(…) la moda plantea cuestiones clave sobre la forma y tendencias de la cultura contemporánea. A su vez, la(s) moda(s) circula(n) gracias a ciertos soportes mediáticos: desfiles, prensa, programas de TV, cine… Las revistas de moda funcionan como verdaderos manuales “pedagógicos” a escala local y global (…) se editan en muchos países (con las mismas cabeceras), pero respetan y adoptan las “diferencias vernáculas”, combinando un formato común y un estilo particular para cada lugar.

Más información próximamente en: Cristobas Balenciaga Museoa

Fernando Estévez y Ángel Mollá

Empieza el espectáculo: Innovar provocando emociones.

La moda es presentada con frecuencia como un ámbito de continuos cambios, donde los principios de la innovación forman parte de su propia naturaleza.

Es cierto que la búsqueda de nuevas creaciones descansa en la estructura de un sistema caracterizado por tres elementos básicos: la originalidad, el cambio permanente y lo efímero. No en vano son rasgos que la moda comparte con la sociedad moderna en la que vive, reflejando la búsqueda de singularidad y apuesta por el progreso.

Pero no es menos cierto que las rupturas drásticas con el pasado no son tan constatables en los resultados, generando la sensación de que los cambios en la moda se producen más por evolución, regresiones y discontinuidades que por enérgicas revoluciones. De hecho, en plena era de avances tecnológicos, se producen variaciones lentas de lo ya inventado o conocido. Siempre sobre la base de los materiales, forma, colores y funcionalidad de la ropa.

Se quiere revisar la innovación en el ámbito de la moda, es necesario dejar claro su estatus y comprender su funcionamiento. Es un hecho que el discurso sobre la moda está relegado en gran medida a los ámbitos de la divulgación, donde con frecuencia es percibida como pura fantasía estética o incluso desde su dimensión más frívola. Como señala Lipovetsky “la moda provoca antes el reflejo crítico que el estudio objetivo”. A pesar de ellos, en las últimas décadas, se ha constituido un área de conocimiento, tanto desde su perspectiva práctica como teórica, proporcionando una considerable literatura científica dentro de las ciencias sociales y las humanidades. Esta doble perspectiva sugiere que las estrategias creativas que llevan a la innovación en el diseño de moda tienen que ser revisadas tanto en su dimensión concreta como en la abstracta. Es decir, no sólo desde el producto material tangible (ropa) sino también desde el producto cultural simbólico que abarca el fenómeno de la moda en toda su complejidad (fashion).

Las estrategias creativas que llevan a la innovación, entendida ésa como el descubrimiento de nuevos o mejorados usos de los recursos de que ya se disponen, se han de adecuar tanto a las características del segmento de la moda del que se trate (lujo, semilujo o cadena de moda rápida) como a las diferentes fases implicadas en el proceso de la moda: diseño, producción, distribución, comunicación y venta. Las marcas y los diseñadores como titulares de esas firmas se preocupan de cuidar todos los elementos que intervienen en el proceso, sabiendo que la confirmación de su estrategia creativa está en relación directa con la inteligibilidad de sus propuestas y es causa de su éxito en el mercado. Los interlocutores que reciben y dialogan con el diseño no son sólo los compradores sino también periodistas, los críticos, y los creadores de opinión que mediatizan la colección. Todos ellos contribuyen a configurar la identidad de la marca, al mimo tiempo que generan un nuevo producto cultural que se expande por la literatura especializada, los medios de comunicación y la red. Conviene subrayar que ni la mejor estrategia creativa ni la mejor estructura empresarial garantizan los resultados. Pero también es cierto que una estructura equivocada en alguno de sus pasos lleva al fracaso antes o después.

 

Victoria Cavia

“Amalgama” de estilos en la edición musical para el desfile de una prometedora promoción de nóveles diseñadores de moda

El martes 12 de junio a las 20 en el LAVA (Valladolid) tendremos oportunidad de asistir al desfile presentación de las colecciones proyecto final de carrera de siete jóvenes diseñadores de moda formados en La Escuela de Diseño ESI.

Los diseñadores, que terminan su formación en ESI con el Higher National Diploma en Fashion & Textiles, de Edexcel y el Titulo Propio en Diseño de Moda de Nebrija, desfilarán dentro de la jornada para diseñadores emergentes del II Encuentro de la Moda España India donde intervendrán, entre otros, el famoso diseñador indio Manish Arora. Aunque proceden de puntos diversos (Arévalo, Rueda, Salamanca, Vigo y Valladolid) comparten sus años de estudios de diseño de Moda que les han unido, en su primer desfile de la mano de la Escuela.

La Colección “Versalles” de Sheila Cano está inspirada en el “Palacio de Versalles”, complejo arquitectónico que le da nombrel: lujo, elegancia y glamur.

Carmen Ercilla presenta “Stay hungry, stay foolish” (Sigue hambriento, sigue alocado) formada por prendas con estampados propios, volúmenes fluidos y asimetrías violentas.

Sonia Gómez quiere con “Live de life” presentar prendas urbanas cómodas y divertidas.

Nuria Hernández propone en “Asphyxia” una colección monocromática donde el negro es el protagonista.

Sandra Postigo presenta en “Mitesa” prendas con la fuerza de la mitología griega: tejidos vaporosos, colores claros y puros, diferentes cortes y drapeados,fusionan el mundo de los dioses con el actual.

Adela Prado y su colección “Susurros del mar” inspirada en la pintura de Sorolla y su luz: tonos nude de la arena de las playas levantinas.

La colección “Crujidos” de Adrián Ruiz tiene sabores cinematográficos, entre la sobriedad y el desconcierto del cine buñueliano y la naturalidad del universo kusturica, jazz y mánele, tejidos vaporosos y livianos.

Carmen Ercilla, que ha participado en las distintas ediciones de los Cursos de Moda organizados por OBtem, es una de las diseñadoras vinculada al mundo de la música y con sensibilidad hacia la selección de ritmos para la pasarela. Nos cuenta cómo han trabajado en equipo este aspecto: “la edición musical para el desfile de los alumnos de ESI corre a cargo de Santiago González,  Spinky, productor con una larga experiencia en el mundo de la creación musical.
Para este proyecto se buscaba algo que sirviera para amalgamar varios estilos distintos, dada la disparidad de tendencias en las que se basan las distintas colecciones, y se ha optado por un estilo que combina sonidos clásicos con lo más rabiosamente moderno. Para ello se ha hecho un edición de diferentes fragmentos de “Tomorrow, In a Year“, la ópera electrónica basada en el libro de Charles Darwin “El Origen de las Especies” a manos del dúo electrónico sueco The Knife con la colaboración de Mt. Simms, Planningtorock y de la mezzosoprano Kristina Wahlin. Además de una introducción en clave de hip hop utilizando una base de DJ Cam, se han combinado distintas secciones de esta extensa ópera utilizando técnicas de filtrado y crossfading”.

 

Alicia Zaparaín

 

Moda y Modos

El profesor universitario Gillo Dorfles escribió a finales de los años 70 un pequeño tratado titulado Mode & Modi, que dos décadas más tarde fue traducido al español (Moda y modos, 2002). El texto introduce la palabra “modos” como sinónimo de la moda como factor sociológico y estético que abarca, además del vestido, a “los objetos, los ornamentos, la decoración, la orientación filosófica, política, científica, literaria”. Ni el espacio de esas páginas ni el enfoque del autor, que se fija en lo que según su criterio son los aspectos más singulares de la moda, le permiten cumplir con tan magna empresa.

El título del libro ilustra la heterogeneidad del término moda, su etimología y su doble dimensión. “Modus” significa modo o medida, lo que en el contexto del fenómeno fashion podría entenderse como el modo en que el individuo interpreta lo que le ofrecen creativos, marcas y preceptores de opinión. Diseñadores, pasarela, revistas, estilistas, blogs, tiendas o publicidad construyen un mundo de tangibles (producto moda) e intangibles (emociones y experiencias) susceptible tanto de ocultarnos a los demás como de hacernos presentes a las miradas de los otros, de singularizarnos o masificarnos, de servirnos en su mera funcionalidad práctica o de estimular nuestra imaginación. El individuo aplica a ese irracional bombardeo de influencias que le llegan de todos los frentes un filtro. Esto es, su propio modo o medida práctica, estética, económica o funcional. Para ello acomoda el propio criterio subjetivo, asociado irremisiblemente al gusto colectivo, a las tendencias emergentes o dominantes. Elige, acepta o rechaza las propuestas que se le ofrecen. Todo esto requiere de un aprendizaje, de una técnica aunque sea sencilla que se aprende en la cotidianeidad. A ese manual de la vida, se han sumado a través de las nuevas tecnologías muchos de los que desean auxiliar nuestras vidas estéticas: blogueros, estilistas, personal shopper y curates de todo tipo.

Esta mediación intencionada o intuitiva que la inteligencia pone en las acciones del cuerpo perfecciona a la persona. Ya sea en aspectos internos (personalidad) o externos y culturales (como la moda). Cuando en los resultados de esta elección cotidiana domina la eficacia y la sensibilidad, se suele llegar a la seguridad personal en el vestir: sabes lo que te sienta bien y lo que te hace bien. Y, al mismo tiempo, en los otros suscita la admiración y el deseo mimético de ese festivo “quiero ser como tú”. Pero de nuevo la inteligencia del imitador ha de aplicarse para encontrar el equilibrio entre cómo se desea ser y el cómo se es. La moda que nos acerca a lo bello contribuye a que nos sintamos mejor, pero nunca podrá darnos la seguridad que no poseemos. Las manifestaciones en el modo de actuar propiamente humano revelan que lo más logrado llega con el dominio del espíritu (inteligencia) sobre el impulso (espontaneidad) dando lugar a escenarios en los que la elegancia se define una manera rotunda. Y, entonces sí, apetece dejar a la espontaneidad rienda suelta sin peligro de errar. Hacer las cosas con arte en el ámbito de la moda es sencillamente poner el tono de la inteligencia en las acciones del propio cuerpo y “sus alrededores” que llamamos estilo de vida, hábitos de consumo, comportamiento y actitudes. Modos que hacen moda.

Victoria Cavia